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El sentido es más fuerte que la felicidad

El sentido da lugar a la verdadera felicidad, pero la felicidad no da sentido.La paradoja es, que queremos felicidad, y sin embargo, tenemos sufrimiento, esto es la maldición de nuestro deseo de felicidad (instantánea). 
Los tiempos modernos son la época de la búsqueda de la felicidad y eso está perfectamente bien, no obstante cuando no se basa en el sentido, nuestra búsqueda muy pronto se convierte en una fuente interminable de infelicidad y sufrimiento.La felicidad es una emoción hermosa y es absolutamente natural querer sentirla, será difícil encontrar a alguien que quiera ser infeliz. ¿No obstante, realmente comprendemos que significa?
Echemos un vistazo a la felicidad, ¿qué significa ser felices? ¿Cuál es la condición de la felicidad?
En primer lugar, es una emoción muy breve, todos sabemos que la felicidad no dura mucho tiempo, incluso cuando tenemos una dosis fuerte y permanecemos durante un período bastante largo en la emoción, vamos a acostumbrarnos a ella y pronto querremos más y más felicidad. En realidad la búsqueda de la felicidad no tiene límites, nunca es suficiente, siempre queremos más.
La felicidad es inestable en su propia naturaleza (como todas las emociones). Hay muchas emociones en el cuerpo, que quieren expresarse, cada emoción quiere obtener su parte. Esto conlleva conflicto, si nuestra atención se centra en ser felices tenemos que ignorar o reprimir otras emociones y eso no es sano.
La felicidad depende de la situación, de las circunstancias, la vida tiene que ser de una cierta manera para cumplir con nuestra proyección de lo que significa ser feliz y todo lo que no encaja es un problema, sufrimiento y sin sentido. Cuando nuestra vida depende de las circunstancias (internas o externas) nos convertimos en víctimas porque es imposible controlar las situaciones todo el tiempo y la realidad es, que la mayoría de nosotros no controlamos casi nada.
La felicidad no puede resistir las tormentas de la existencia, pero el sentido puede.
El Sentido es la roca en el océano de la vida, es el puerto de donde podemos comenzar nuestros viajes y donde siempre podemos volver. Cuando la vida tiene sentido podemos enfrentar casi todo, no dependemos de las circunstancias, podemos ser felices o no, pero nuestra vida ya no está arraigada en la búsqueda de felicidad. No dependemos de lo que la gente piense de nosotros, del éxito, del dinero, de una buena relación, del buen sexo, de la salud, etc., por supuesto que es bueno tener todas estas cosas, pero depender de ello es el camino directo al sufrimiento.El sentido proporciona profundidad, claridad, calma y serenidad. No importa el sentido que encontremos en la vida, tiene una visión más amplia, va más allá de la vida ordinaria. Naturalmente, cuanto más sincronizado esté nuestro sentido con la vida, mejor será. 
Muchos de nosotros hemos perdido el sentido convirtiéndonos en "adictos a la felicidad", por eso las noticias falsas, la adicción a los "me gusta", la explosión epidémica de la depresión, la propaganda, la sed interminable a más, la obsesión por lo nuevo y la falta de interés por el sufrimiento de otros se ha convertido en una parte importante de la sociedad.Pero también está en nuestras manos cambiar esto, para ello tenemos que salir del círculo vicioso de nuestra búsqueda de la felicidad y empezar a profundizar en el sentido.
Texto publicado por primera vez en Excellent Reporters en 2020. 

"Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el reto de cambiarnos a nosotros mismos".

Viktor E. Frankl, El hombre en busca de sentido