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5 sentidos de la vida

El sentido de la vida está conectado con nuestro estado de consciencia, por lo tanto es una expresión individual. No existe un significado objetivo de la vida. Es absurdo, inútil y una pérdida de tiempo de discutir sobre ello. No obstante, es muy grato y enriquecedor compartirlo de manera pacífica.
Todo aquel que descubre lo que significa ser un ser humano y por qué existe la vida, lo hace siempre en el contexto temporal de sus circunstancias particulares de su vida en este preciso momento. El condicionamiento individual-cultural-social-genético siempre es el marco de nuestra interpretación. No puede ser de otra manera, y esto refleja la diversidad y la abundancia de la existencia.
Hay cinco formas de vivir el sentido de la vida, desde el cuerpo, el corazón, la mente, el conjunto de cuerpo/corazón/mente (holística) y universal/cósmico (No-dual). Es orgánico con la inherente tendencia a más complejidad. Una semilla de un Redwood se active con fuego y agua, para convertirse finalmente en el árbol más grande que existe, de este modo crece el sentido de la vida que vivimos.
El primer sentido de la vida es corporal, cuando nacemos somos cuerpo, consciencia pura sin diferenciación, atención plena a lo que es, unidad sin interpretación. Somos el sentido. Individual: Recién nacido. Los primeros meses. Gradualmente con algunos momentos claves entramos en el segundo sentido. Consciencia animal/humano, muy básico, supervivencia.Colectivo / histórico: Los primeros pasos del Homo sapiens, la separación del reino animal, revolución cognitiva. 
El segundo sentido de la vida es el corazón, amor directo y auténtico, sin Hintergedanken (palabra alemán que significa, no tenemos malas intenciones, pensamientos egocéntricos, aún no interpretamos un role). El amor cósmico sin alteraciones personales. Individual: Los años antes de que la gran separación. Aproximadamente 5 años. La realización de que somos un individuo único.Colectivo / histórico: Revolución agraria hasta la aparición del dualismo declarada y del drama (Grecia, Roma).
Obviamente los diferentes sentidos no son bloques cerrados con fronteras claramente definidas, sino más bien diferentes niveles que interactúan. Esto es válido para todo el abanico del sentido de la vida. Lo mismo como en los niveles de la consciencia, el nivel siguiente integrar el anterior, pero el nivel anterior no al próximo.
El tercer sentido de la vida es la mente, esto es el océano de infinitas interpretaciones. El sentido es subjetivo, personal, enfocado en el yo.Individual: 5 años hasta la pubertad. La identidad personal es el centro de toda actividad, el núcleo de la vida. Actuamos entre racionalidad e irracionalidad. Vivimos por las emociones y proyecciones. Colectivo / histórico: los últimos 2000 años. Las revoluciones industrial e informática abrieron una ventana al cuarto sentido, pero aún no lo hemos aprendido como integrarlo. Se puede decir que la humanidad vivir aún en la pubertad.
El cuarto sentido de la vida es el conjunto de cuerpo/corazón/mente. Reconocemos que el sentido depende del nivel de la consciencia con que nos identificamos. A partir de aquí comenzamos de ser consciente de la consciencia. Integra los tres primeros sentidos y con su visión integradora crea un espacio donde un equilibrio es posible. Holístico, espiritual, compasivo, el Yo forma parte del Yo Soy, ya no tenemos una vida, sino que somos la vida que experimenta el Yo.Colectivamente estamos aún lejos, aunque hay indicaciones que este puede cambiar. Históricamente no hay nada, solo algunas pocos individuos lo han realizado este nivel de comprensión.  
El quinto sentido de la vida, es universal y cósmico. La pregunta del sentido ya no tiene importancia, estamos el sentido de la vida más allá de toda interpretación. Unidad, No-Dualidad, Iluminación. El último escalón del sentido de la vida no puede expresarse con palabras. En el mismo momento en que lo nombramos, lo reducimos a un objeto (excluyendo a todos los demás).
Entre todos los sentidos hay infinitas conexiones, cada uno tiene su significado por sí mismo, ninguno es más o menos valioso. Todos forma parte del viaje hacia la transcendencia total.
La pregunta por el sentido de la vida, o su búsqueda, refleja su ausencia, cuando el sentido no es una experiencia vital sino un mero deseo mental. Este deseo es el inicio del viaje para encontrar el sentido cósmico. Sabemos intuitivamente que existe mucho más que la carrera por la felicidad, la riqueza y el estatus. Podemos sentir que hay mucho más que el hambre insaciable de más, mejor y nuevo.La mente es una “herramienta” maravillosa y necesaria, pero el sentido de la vida es una experiencia, un sentimiento, una emoción, porque vivimos en los sentimientos y las emociones, y no en la mente.
Cuando experimentamos la Unidad, que es una experiencia no-dual, la vida es perfecta tal como es, y nosotros somos el sentido. Todos hemos vivido esta experiencia en algún momento, que normalmente es muy breve. Nuestro condicionamiento individual-cultural-social-genético no puede gestionar dicha experiencia, de este modo nosotros seguimos buscando, encontrando un sentido detrás de otro. Descubrir (mentalmente) el sentido es muy importante, tiene el poder de trascenderlo todo. Buscar y encontrar el sentido es esencial, especialmente en el mundo postmoderno lleno de sinsentido.Tal vez sea este el mayor desafío de nuestra época, encontrar el sentido y finalmente ser el sentido.

“Un viaje significativo hacia nuestro propio ser es el regalo más grande que podemos compartir con el mundo”.

Karsten Ramser